GUÍA ÚTIL: Cómo evitar ser un Teniente Bello más...

Como provinciana, estoy totalmente consciente de que existen muy pocas personas que realmente conocen o han escuchado sobre mi lugar de origen. Seamos honestos, prácticamente nadie sabe que Arauco existe, y menos que es una ciudad [barely] que NO está en la Araucanía. Pero dejando eso de lado, es increíble que siendo chilenos y habiendo vivido toda nuestra vida en Chile, conozcamos tan poco acerca de nuestro propio país. No me refiero a aprenderse las 54 provincias y menos las 346 comunas (gracias wikipedia), pero un poco de orientación general no le hace mal a nadie. Saber qué está al norte, y al sur, pero principalmente (para los santiaguinos) asumir que el sur no empieza en Rancagua y el norte tampoco empieza en Viña (quizás están hacia el norte y hacia el sur [si es que], pero ese es otro tema). Así que para evitar la ignorancia de la que sufrimos o para disminuirla un poco se me ocurrieron tres cosas.

El Teniente Bello  se extravió volando en 1914.
Su paradero es indefinido hasta el día de hoy. 
#1 ASUMIR. Si no saben dónde está Osorno o Quillota o Putre, pregunten humildemente, porque nadie los va a juzgar (tanto). Ahora, si se las dan de sabiondos y deciden mojarse el potito por alguna región, pueden quedar en ridículo y ahí sí serán juzgados. Una vez alguien me dijo “¿Arauco? Yo conozco Arauco. ¡Sé dónde está!” muy intrigada porque en verdad este caso era uno en un billón pregunté, “sí, ¿dónde?” y me respondieron “En el norte, cerca de Copiapó.” De más está decir que no sólo se habían equivocado al hablar de la ciudad cercana, sino que están a 1371 km de distancia (según sitios.cl). Otras veces han creído que me refiero al Parque Arauco, y si bien disfruto yendo al mall, no puede ser considerado como un lugar de origen. Moraleja, si se van a mandar un carril, piénsenla bien o quédense calladitos.

#2 INTERESARSE. Es triste que no nos llame la atención lo que nos rodea. Chile es un país “largo y angosto”, así como nos enseñaron a describirlo en el colegio. Por lo mismo debería interesarnos más la diversidad de paisajes, panoramas y culturas que podemos experimentar a lo largo de Chile. No necesariamente viajando, porque seamos honestos, sale más caro viajar dentro que al extranjero, pero internet está lleno de información y hay montones de fuentes donde podemos aprender sobre Chilito sin movernos de la comodidad de nuestras casas. Quizás no es lo ideal, pero es lo que hay.

#3 COMPARTIR opiniones, vivencias y dudas con quienes nos rodean y formar una idea de lo que Chile es desde muchas perspectivas. La mayoría de las veces la experiencia de turistear en una ciudad es completamente distinta a la de vivir ahí y claramente eso afecta la imagen de la misma. Por otra parte, siempre existen prejuicios o etiquetas que es bueno ir eliminando [o corroborando]. Que los que están hacia el sur hablan cantadito [do they? do we?] que toda la gente fuera de Santiago habla a puro refrán o que en Santiago todo funciona pichi caluga y lo pasamos caballo caballo siempre. Los prejuicios santiaguinos vs. Provincianos son hacia los dos lados. El santiaguino se ríe del provinciano porque “vive entre vacas”, el provinciano porque el santiaguino se ahoga con los 0,0001 mm de agua que caen en invierno (pero es verdad, Santiago se inunda en un dos por tres y deja de funcionar ¿quién decidió hacer las calles así?).

Mi punto no es que pasemos la vida gritando CEASHEIIIII por la vida, pero saber un poco más de lo que nos rodea y así poder describir a Chile como algo más allá de los vinos, fútbol y desastres naturales.  Ahh, y lo otro, por más que todos los provincianos queramos que no sea así, Santiago es Chile y estamos a años luz de cambiar esa realidad (ná que hacerle). 

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